IMPORTANCIA DE LA ALIMENTACIÓN SALUDABLE EN EL VERANO

 

El verano nos invita a movernos más, disfrutar del aire libre, compartir momentos y aprovechar la energía que nos regala el sol. Para transitar esta etapa con bienestar, vitalidad y buen rendimiento, la alimentación saludable y la hidratación adecuada cumplen un rol fundamental.

 

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que una dieta equilibrada, rica en alimentos frescos y agua segura, es clave para mantener la salud, regular la temperatura corporal y prevenir trastornos asociados al calor, especialmente durante la actividad física y en climas cálidos (OMS, 2020).

 

 

En niños y niñas, una alimentación variada favorece el crecimiento, el juego activo y la prevención de la deshidratación. En adolescentes, sostiene la energía necesaria para el movimiento, el deporte y la vida social propia del verano. En adultos, contribuye al rendimiento físico, al control del peso y al bienestar general. Y en personas mayores, una nutrición adecuada ayuda a prevenir golpes de calor, fatiga y complicaciones asociadas a la deshidratación.

 

 

Elegir alimentos livianos, frescos, de alto contenido de agua y mantener una hidratación constante son acciones simples que permiten disfrutar del verano cuidando la salud en cada etapa de la vida.

 

 

Durante los meses de altas temperaturas, nuestro cuerpo pide alimentos más livianos, frescos y naturales, que ayuden a regular la temperatura corporal, sostener la energía y prevenir la fatiga. Comer bien en verano no significa comer menos, sino comer mejor: elegir opciones que nutran, hidraten y acompañen un estilo de vida activo y saludable.

 

 

En este contexto, incorporar frutas y verduras de estación, priorizar la hidratación y evitar comidas muy pesadas antes de realizar actividad física se vuelve una estrategia sencilla y efectiva para cuidar la salud y potenciar el disfrute del verano.

 

 

En verano, nuestro cuerpo necesita más hidratación y alimentos frescos para mantener la energía durante las actividades al aire libre. Elegí frutas de estación —como sandía, melón y duraznos— que aportan agua, vitaminas y son fáciles de llevar. Sumá verduras frescas en ensaladas coloridas y livianas, y evitá comidas muy pesadas antes de hacer deporte bajo el sol.

 

 

Recordá que cada persona tiene necesidades diferentes. La consulta con tu médico de cabecera siempre es importante para recibir recomendaciones adecuadas a tu salud y estilo de vida.

 

 

Para profundizar, una alimentación saludable es aquella que aporta a cada individuo todos los nutrientes esenciales y la energía necesaria en las diferentes etapas de la vida (infancia, adolescencia, edad adulta y envejecimiento), y en situación de salud. Por eso, es necesario consumir alimentos de todos los grupos y en las cantidades adecuadas. Dicha alimentación debe ser completa, variada, suficiente y adecuada.

 

 

Es importante consumir abundantes verduras y frutas diariamente, leche, queso o yogurt descremados, preferir carnes magras, comer legumbres y cereales preferentemente integrales, y beber mucha agua.

 

 

Adoptar una alimentación saludable a lo largo de la vida ayuda a prevenir la malnutrición en todas sus formas, así como diferentes enfermedades no transmisibles y trastornos. Una mala nutrición puede debilitar el sistema inmunológico, aumentar la vulnerabilidad a las enfermedades, alterar el desarrollo físico y mental y reducir la productividad.

 

 

Sin embargo, la fácil adquisición de alimentos ultraprocesados, y un acelerado ritmo de vida han dado lugar a un cambio en los hábitos alimentarios.

 

 

En Argentina, 6 de cada 10 adultos presentan exceso de peso, en el caso de niños y niñas en edad escolar 30 % tienen sobrepeso y 6 % obesidad. Actualmente, las personas consumen a diario o frecuentemente más alimentos no recomendados como bebidas azucaradas, productos de pastelería, productos de copetín y golosinas, que poseen alto contenido de azúcar, grasas y sal y bajo valor nutricional. Por otra parte, el consumo de alimentos recomendados como frutas frescas y verduras, carnes, leche, yogur o quesos, se encuentra por debajo de las recomendaciones.

 

 

Durante la infancia se fijan los hábitos alimentarios, si no se establecen correctamente, serán muy difíciles de cambiar. Una nutrición adecuada en el niño permite un crecimiento sano y mejora el desarrollo tanto físico como cognitivo. Además de reducir el riesgo de sobrepeso, obesidad y de enfermedades no transmisibles en la edad adulta, por eso es importante hacer hincapié en la alimentación infantil.

 

 

En cuanto a los adultos, a partir de los 55 años, una buena alimentación es fundamental para reducir el riesgo de osteoporosis, hipertensión arterial, diabetes y enfermedades cardíacas.

 

 

Si bien las personas mayores utilizan menos energía, necesitan consumir alimentos con la misma calidad nutricional que el resto de adultos, elegir alimentos saludables les permitirá tener una mejor calidad de vida.

 

 

Beneficios de la alimentación saludable en todas las etapas de la vida:

 

Disminución del riesgo de padecer enfermedades no transmisibles como:

 

  • Obesidad
  • Diabetes
  • Hipertensión arterial
  • Dislipemia
  • Algunos tipos de cáncer
  • Cardio y cerebrovasculares a largo plazo, ayudando a reducir el colesterol (LDL)
  • Previene la anemia
  • Presión arterial en niveles normales
  • Reducción del deterioro de la memoria y otras funciones cerebrales
  • Se obtiene la energía necesaria para realizar las actividades cotidianas
  • Fortalece el sistema inmune
  • El consumo adecuado de calcio fortalece los huesos y evita la osteoporosis
  • Aporta energía necesaria para realizar las actividades.
  • Existen algunos alimentos que permiten moderar el cortisol, causante de estrés
  • Ayuda a la obtención de un mejor rendimiento del sistema digestivo

 

 

Por eso a continuación, te dejamos algunas recomendaciones para incorporar a tu rutina diaria:

 

Realiza 4 comidas al día: desayuno, almuerzo, merienda y cena.

Toma a diario 8 vasos de agua segura.

Aumenta el consumo de frutas, verduras y de pescado.

Elige leche, yogur y queso preferentemente descremados.

Disminuye el consumo de alimentos ultraprocesados con mucha azúcar, grasa y/o sal como golosinas, productos de copetín, fiambres, embutidos y bebidas azucaradas. Dejalos para ocasiones especiales.

Prefiere alimentos preparados en casa sin agregado de sal al cocinar. Reemplaza la sal por condimentos como orégano, pimienta, ajo, perejil, romero, tomillo.

Limita el consumo de alcohol, aporta calorías y no aporta nutrientes.

 

 

Referencias

 

Organización Mundial de la Salud. Alimentación Sana.

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/healthy-diet

Ministerio de Salud de la Nación. Resumen Ejecutivo ENNyS 2

http://www.msal.gob.ar/images/stories/bes/graficos/0000001565cnt-ennys2_resumen-ejecutivo-2019.pdf

Instituto Europeo de Nutrición y Salud. La importancia de una buena nutrición infantil durante la fase de crecimiento

https://ienutricion.com/nutricion-infantil/

Ministerio de Salud de la Nación. Sobrepeso y obesidad

https://www.argentina.gob.ar/salud/alimentacion-saludable/obesidad

 

 

COA, Comisión de Deporte y Sociedad Activa