En el primer encuentro del día, correspondiente a la Ronda Preliminar del Grupo A, Argentina comenzó con una actuación sólida al imponerse sobre Uruguay por 32 a 12. El seleccionado albiceleste marcó diferencias desde el inicio, combinando efectividad ofensiva y solidez defensiva para controlar el juego a lo largo de ambos tiempos y sumar un triunfo relevante en la fase de grupos.
Posteriormente, el equipo nacional disputó su segundo compromiso de la jornada enfrentando a Brasil. En ese encuentro, el seleccionado argentino cayó por 61 a 0 ante uno de los principales candidatos del torneo, que impuso su ritmo y profundidad de juego. Más allá del resultado, el equipo nacional continuó priorizando la experiencia competitiva, la rotación del plantel y el crecimiento deportivo frente a rivales de máximo nivel continental.
El cierre de la jornada para Argentina fue frente al seleccionado local de Panamá, en un encuentro de alta intensidad disputado en horario vespertino. En ese último compromiso, el equipo argentino cayó por 63 a 20, luego de un primer tiempo competitivo en el que logró mantenerse en partido, pero el conjunto panameño logró ampliar diferencias en la segunda mitad apoyado en su profundidad ofensiva y el empuje de su público. Más allá del resultado, el seleccionado argentino volvió a demostrar actitud y compromiso.