En la final del single femenino, Sol Larraya brindó una exhibición de jerarquía y contundencia para adjudicarse la medalla de oro. La jugadora argentina se impuso ante la chilena Camila Rodero por 6-0 y 6-4 en una hora y veintiséis minutos de juego. Larraya dominó el primer set de forma absoluta, cerrándolo en apenas 36 minutos sin ceder games. En la segunda manga, pese a la recuperación de su rival, la nacional mantuvo la solvencia técnica para convertir los puntos de quiebre necesarios y sellar su consagración. Bajo la supervisión de la jueza de silla venezolana Fabyhola Chirino, Larraya finalizó el encuentro con una efectividad del 75% de puntos ganados con su primer servicio y cinco quiebres concretados.
En el encuentro por el tercer puesto, la tenista Sofía Meabe no se presentó a causa de una molestia.
Por el lado masculino, la Argentina se adjudicó las preseas de oro y plata en una final netamente albiceleste protagonizada por Dante Pagani y Benjamín Chelia. En un duelo que se extendió por una hora y treinta minutos, Pagani se llevó la victoria con parciales de 7-5 y 6-1. El primer set fue una batalla de 57 minutos donde la paridad se mantuvo hasta el cierre, mientras que en el segundo capítulo Pagani logró imponer su ritmo de juego para asegurar el título suramericano.
Finalmente, en la modalidad de dobles mixtos, la pareja integrada por Sofía Meabe y Benjamín Chelia debía disputa el partido por la medalla de bronce frente a los paraguayos Catalina Delmas y Álvaro Frutos. El encuentro, arbitrado por el ecuatoriano Efrén Saltos, se resolvió a favor de la dupla de Paraguay por Walkover (WO), otorgándoles el tercer lugar del podio ante la imposibilidad de la pareja nacional de completar la contienda.