La presencia del Medallista Juan Curuchet fue muy celebrada por los jóvenes presentes, especialmente los de ciclismo que lo esperaban con verdadera devoción, así como de la "dueña de casa" Silvia Dalotto de Marcó, por tratarse del Club para el cual corriera tanto en piscina como en aguas abiertas disciplina en la cual fue Campeona del Mundo en el año 1990