"La buena siembra, cosecha prestigio"
Prestigio. Es algo que no se consigue en las grandes cadenas de supermercados.
Prestigio. Es algo que no se compra con ninguna moneda. Ni con las más revalorizadas, ni con las más devaluadas.
Prestigio. Es algo que se logra con tiempo, con esfuerzo, con trabajo.
"De Londres a Río de Janeiro"
De Londres a Río de Janeiro, hay mucho más que un océano de distancia.
De Londres 2012 a Río 2016 hay mucho más que cuatro años y un ciclo Olímpico en marcha.
De Londres a Río , hay miles de horas de esfuerzo, de entrenamientos, de planificación , de viajes, de competencias, de historias personales que conjugan la misma esperanza.
En definitiva, de Londres a Río de Janeiro hay un puente que une los mismos sueños renovados, de deportistas, dirigentes, entrenadores , periodistas y aficionados al deporte… cuatro años después.
Mientras tanto, Federico Molinari sigue haciendo historia con una medalla de bronce en anillas en la Copa del Mundo de Francia.
"El básquet rumbo a Río: Los sucesores"
La selección argentina de básquetbol sigue experimentando la tan comentada transición después del momento de mayor éxito de la Generación Dorada. La planificación de Argentina rumbo a Río 2016 tiene varias escalas que mostrarán distintas facetas de este recambio generacional que ya está en marcha.
Los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 fueron el punto máximo de esta camada inolvidable con la obtención de la medalla de oro; Beijing 2008 nos demostró que el fuego sagrado estaba intacto y otra vez Argentina subió al podio para colgarse la presea de bronce; y en Londres 2012 Argentina quedó muy cerca de volver a ser medallista al obtener un valorable cuarto puesto.
En la proyección hacia los próximos Juegos Olímpicos la intención será forjar jóvenes valores que crezcan bajo el ala de los más experimentados teniendo en cuenta que es prematuro pensar en una posible presencia de los referentes de la selección nacional que, en caso de llegar a Río 2016, encararían su cuarta presencia olímpica. Manu Ginóbili tendría 39 años, Luis Scola y Andrés Nocioni 36 y, el más joven, Carlos Delfino 34.
"Ciclo Olímpico: un largo camino a Río"
Los ojos del mundo se posarán en Río 2016 con entusiasmo y expectativas. Nosotros estaremos nuevamente contando las posibilidades de medalla de la delegación argentina y esperando por esos tan ansiados podios.
Pero es bueno saber que el trabajo que puede resultar en un oro, una plata o un bronce, es el que comienza ahora mismo, con un calendario de eventos que servirán de puesta a punto, serán la base y aportarán la experiencia necesaria que un atleta debe tener para afrontar un compromiso olímpico.
"El ciclo olímpico del Handball"
La histórica clasificación para Londres 2012 le subió la vara al handball argentino.
Nuestro deporte ingresó a un circuito en el que se goza de una enorme exposición. Cada intervención internacional de nuestras selecciones se realiza bajo la lupa de los grandes medios, con todo lo que esto representa como oportunidad.
El primer paso olímpico no cosechó los resultados esperados. Tampoco el mundial disputado a comienzos de este año en España. Algunas lesiones inoportunas, entre otros factores que son materia de análisis y autocríticas, sacaron a Los Gladiadores de la disputa de “los torneos de arriba”.
"Escribir donde sea"
No existe cobertura periodística deportiva más desgastante que la de un Juego Olímpico. No hay tiempo de más. La planificación lo es todo, como lo saben bien los atletas, y hay que seguirla a rajatabla para no desbarrancarse. Fue así en Beijing 2008 y se repitió en Londres 2012. La satisfacción profesional y personal de estar donde siempre se quiso estar cuando chico es un premio que se disfruta cuando todo termina. Durante esos 17 días de acción deportiva, hay que correr de aquí para allá.
"En Londres fui feliz"
Independientemente de la cosecha de medallas o de la evaluación de los resultados de la delegación argentina en Londres 2012, la posibilidad de participar de unos Juegos Olímpicos, en este caso como periodista, es una de las experiencias mas enriquecedoras que puedan existir para quienes respiramos deporte casi desde la cuna.
Vivir durante 25 días en el lugar donde el mundo del deporte se concentra para ser parte de este evento que ya trascendió la barrera de la simple competencia deportiva para transformarse en un fenómeno social y cultural, es
“Una síntesis de época”
La imagen de Sebastián Crismanich recortándose en la pantalla gigante de aquel pabellón del ExCel, minutos después de haber ganado la medalla de oro en taekwondo. No habrá nada más intenso en mi carrera como periodista. La suerte de ser testigo directo de un hecho histórico. La extraordinaria experiencia de tener la misión de contarlo para un país que, lo sabría luego, se había paralizado siguiendo al correntino campeón.
Un Juego Olímpico se compone de certezas y enigmas. La experiencia indica que, para un periodista, ciertos detalles de los Juegos Olímpicos con el tiempo se vuelven rutinarios. Son las cuestiones relacionadas con el funcionamiento de la logística, los movimientos de una sede a otra, lo que se puede y lo que no está permitido. Para quienes observan los Juegos por TV, estos aspectos pueden parecer superfluos y hasta irrelevantes.
“Ser olímpico”
Acompañar el sueño olímpico de los deportistas argentinos en nuestra condición de periodistas es ciertamente un verdadero privilegio. Esta profesión apasionante me permitió ser parte en dos ocasiones del máximo encuentro deportivo y cultural del mundo en un contexto único en el que se experimentan las más intensas emociones. Durante un par de semanas, la sensación de igualdad y confraternidad entre las naciones invade cada rincón de la ciudad anfitriona convirtiendo a los Juegos Olímpicos en un hecho magnificente con una atmósfera inigualable.
