El cuarto puesto logrado por el seleccionado masculino de básquetbol (cayó ante Rusia por 81-77), el 35º lugar que ocupó Miguel Bárzola en la maratón y el 26º lugar en que Catriel Soto alcanzó en la prueba de cross country (Mountain Bike), marcaron el cierre de la participación de los deportistas argentinos en los XXX Juegos Olímpicos.

Se extinguió el fuego olímpico. La gran fiesta del deporte abrió el tradicional paréntesis de cuatro años, donde los atletas trabajarán para llegar en óptimas condiciones al próximo Juego. Londres 2012 ya es historia, y la ilusión de todos los deportistas apunta a un objetivo definido: Río de Janeiro 2016.

Luciana Aymar, capitana y símbolo de “Las Leonas” que se llevaron de Londres 2012 la medalla de plata, confesó hoy que se va “con la frente bien alta”, y destacó el esfuerzo de sus compañeras del seleccionado de hockey femenino.

El seleccionado de básquetbol, que enfrentará a Rusia por la medalla de bronce, en deportes de conjunto; Miguel Barzola, en la maratón masculina, y Catriel Soto, en la modalidad Mountain Bike de ciclismo, en individuales, serán los últimos argentinos que competirán en Londres 2012, que vivirá mañana su jornada de cierre.

En un gesto que lo honra, el capitán del seleccionado argentino de básquetbol, Luis Scola, le cedió al taekwondista Sebastián Crismanich, único campeón olímpico argentino en Londres 2012, la portación de la bandera en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos.

El diploma conseguido por la dupla Miguel Correa-Rubén Rézola en la prueba K2 200 metros, de canotaje, marcó hoy la única presentación de deportistas argentinos en la decimoquinta y penúltima jornada de los XXX Juegos Olímpicos de Londres. Hasta el momento, Argentina lleva ganadas una medalla de oro (Sebastián Crismanich, taekwondo, categoría hasta 80 kilos), una de plata (“Las Leonas”, hockey sobre césped femenino) y dos de bronce (Juan Martín del Potro, tenis, individual masculino; y Juan De la Fuente-Lucas Calabrese, vela, Clase 470). Además, nuestros deportistas consiguieron nueve diplomas olímpicos: en voleibol (el equipo masculino), en gimnasia artística (Federico Molinari, en anillas), en remo (Ariel Suárez-Cristian Rosso, en doble par), en atletismo (Germán Lauro, en lanzamiento de bala), en tenis (Juan Martín del Potro y Gisela Dulko, en doble mixto), en boxeo (Yamil Peralta, en el categoría hasta 91 kilos) y en judo (Paula Pareto y Emmanuel Lucenti, en las categorías hasta 48 y 81 kilos, respectivamente). El detalle:

Una medalla de oro, una de plata y otra de bronce fue el brillante saldo que dejó la actuación de los deportistas argentinos que hoy participaron en la decimocuarta jornada de los XXX Juegos Olímpicos de Londres. El oro llegó de la mano del correntino Sebastián Crismanich, quien además logró la primera presea en la historia olímpica del taekwondo argentino; la de plata fue por la caída de “Las Leonas”, en la final del torneo femenino de hockey sobre césped, ante Holanda, por 2-0 y la de bronce se dio por el tercer puesto logrado por Juan De la Fuente y Lucas Calabrese en la Medal Race de la Clase 470 de vela. El seleccionado masculino de básquetbol cayó ante el de Estados Unidos por 109-83, en una de las semifinales, y se ganó el derecho a jugar el domingo ante Rusia por la presea de bronce, en tanto que Miguel Correa y Rubén Rézola se clasificaron para la final de la prueba de K2, en canotaje, que se correrá mañana por las medallas, asegurándose desde ya un diploma olímpico. El detalle:

“Merecimos la medalla de punta a punta”. Esas fueron las primeras palabras de Lucas Calabrese, a poco de bajar del podio, en la ceremonia de premiación, luego de haberse colgado la medalla de bronce, junto a Juan De la Fuente, al terminar terceros en la Medal Race de la Clase 470 de vela.

Con una visión positiva de la realidad, más allá de la derrota ante Holanda en la final femenina de hockey sobre césped, el entrenador Carlos Retegui vaticinó que “hay ‘Leonas’ para rato. Eso nos llena de orgullo. Hay chicas muy jóvenes que podemos decir que ya tienen unos Juegos Olímpicos, algunas tienen un Mundial. Me voy con una alegría muy grande por todo lo que dio este grupo. Hay que ser positivo y saber que llegar a donde llegamos, siendo el que menos goles recibió y el que más había hecho, supone una gran actuación”.

El dolor que le impedía caminar con normalidad pasaba a un segundo plano. Cuando el reloj marcó el final de su combate con el español Nicolás García Hemme y la noticia de que un argentino, después de 64 años (los últimos habían sido los boxeadores Pascual Pérez y Rafael Iglesias, y el maratonista Delfo Cabrera) le daba a su país una medalla de oro en un deporte individual en los Juegos Olímpicos llegaba a todos los rincones del planeta, Sebastián Crismanich pegó un salto, abrazó fuerte a su entrenador Gabriel Taraburelli primero, y a Marcelo Rodríguez -uno de los médicos de la delegación argentina- después, a quien le pidió una bandera argentina que habían llevado, con todo orgullo,  “por las dudas” que hubiese que festejar.