La felicidad de un hombre que llegó bañado en oro

Orgullo, pasión y gloria. Con la medalla dorada que ganó en los Juegos Olímpicos de Londres colgada sobre su pecho, el correntino Sebastián Crismanich regresó al país y, sin ocultar la felicidad que lo invade, expresó que desea “que sea el principio de algo muy grande” en lo personal y para el taekwondo en general. 

“Todavía no tomé conciencia de lo que gané; quizá más tarde, cuando me reencuentre con mi familia y amigos. Espero que este logro sea el principio de algo muy grande”, soñó el correntino de 25 años, que descolló en la categoría de hasta 80 kilos para lograr la única medalla dorada de la delegación argentina en Londres 2012, la primera olímpica de la historia del taekwondo argentino.

“Todos los taekwondistas habíamos andado muy bien en los Juegos Panamericanos de Guadalajara, sabíamos que nos sobraba motor como para ir por más en Londres y así fue. Vencí a rivales muy bien posicionados en el ranking mundial y no me conformo, espero repetir en Río 2016”, reconoció el campeón olímpico. 

El correntino se refirió también al apoyo que recibió de los demás deportistas en la Villa Olímpica, muchos de ellos consagrados a nivel mundial como Emanuel Ginóbili, Luis Scola, Luciana Aymar, Juan Martín del Potro o David Nalbandian.

“Fue increíble como, antes de competir, los deportistas me alentaban y se preocupaban por mí. Cuando me dijeron que Scola quería que lleve la bandera argentina no lo podía creer, fue un reconocimiento enorme. Es algo que se lo voy a agradecer siempre. Ese fue uno de los tantos gestos que recibí en la villa olímpica”, añadió. 

Crismanich abarcó diversos temas en la conferencia de prensa que brindó al regresar al país, como el crecimiento de su deporte, su fanatismo por Boca y el deseo de conocer a Diego Armando Maradona, quien le envió una felicitación el día de su consagración en Londres. “Me gustaría conocer a Maradona, aunque sea sacarme una foto con él. Creo que también me están preparando una recepción en la cancha de Boca”.

 “Fue maravilloso lo que me tocó vivir y fue un verdadero honor poder portar mi bandera en la ceremonia de cierre. La hice flamear lo que más pude para que la viera todo el mundo. No hay nada mejor que eso, no lo olvidaré jamás”, resaltó.

El deportista también reconoció que fue clave para su éxito el apoyo recibido el ENARD, el Comité Olímpico Argentino y la Secretaría de Deporte de la Nación. “Quiero destacar el apoyo que nos brindaron para realizar una preparación correcta. Recibimos siempre las mejores respuestas y eso, más la unión de todo el equipo, fue clave para poder subir al podio olímpico”. 

Asimismo, el campeón olímpico desmintió una información que salió publicada en varios medios respecto de que había tenido que vender su vehículo particular para poder viajar a Londres y se costeó por su cuenta su preparación. “Desmiento totalmente todas esas versiones que no sé de dónde surgieron. Creo que si estuve en un podio olímpico fue por el apoyo que recibí y voy a estar agradecido por siempre”, concluyó el correntino.

 

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